Muchas veces pretendo que todo se pueda arreglar de una manera rápida y menos dolorosa. Trato de que las cosas no me afecten o que simplemente no se note que me duela, guardarlo muy adentro y hacer nada pasó. Pero la realidad es que, me duele. Me siento rara al final del día, cuando pienso en todo lo que hice/hago. Pensar que quizas lastimé a alguien, que ese alguien cerró sus ojos y de sus ojos salió una lágrima, por mi culpa. Pensar que quizas hice muchas cosas mal, que no tuve tiempo de decir: "Perdón" con sinceridad, de no poder darle una brazo a quien más lo necesitaba, decirle un: "Yo estoy aca", a quien queria oirlo.
No saber que en verdad pude haber ayudado a alguien, lastima. Pude haber evitado millones de cosas, cosas que yo quizas no tenia nada que ver, pero podría. Aveces pienso que mi corazón está en mi boca y entonces habla solo, que dice lo que siento, por más que yo no quiera decirlo lo dice. Y lastima a la gente, la hace sentir mal, y despues no hay palabra que lo remedie, no hay gesto que haga saber que no es lo que quise decir. Nada se puede volver atras, nada se puede borrar. Y nos arrepentimos de todo, nos tiramos en la cama con un almohadón en la cara y largamos a llorar, tiramos esas gotitas de vida, y los que nos hace bien lo alejamos, una símple pregunta que te puede aliviar mucho: "¿Te sentis bien?" o "¿Qué pasa?", lo alejamos por completo. Porque lo que nos interesa es descargarnos, soltar todo y tirarlo por la borda, largar toda la mierda para sentirnos liberados, pero sabemos que al final no alcanzó, que fue algo en vano, y que necesitamos más. Entonces ahi empezamos a pretender, a guardar todo una y otra vez adentro. Y vuelve todo lo mismo, el llanto, el grito, la cortadura, todo. Todo lo que alguna vez dijimos que ibamos a dejar de hacer, lo hacemos otra vez, para olvidar. Olvidar algo que nunca vamos a sacarnos de ensima.
lunes, 28 de diciembre de 2009
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